La última película del fascinante
Wes Anderson es adorable, entrañable, deliciosa, como los libros de aventuras de los que uno quedaba prendado de chico. A ratos llena de absurdo y fantasía, a ratos más real de lo que el espectador espera,
Moonrise kingdom homenajea a la literatura juvenil clásica y, desde la perspectiva de los niños, evoca el mundo posible gracias a la lectura. Wes Anderson ya se había involucrado con la literatura infantil realizando la versión animada en
stop motion de
Superzorro de Roal Dahl (
Fantastic Mr. Fox), y siempre sus películas parecen sacadas del imaginario de un niño.
Llena de detalles, la película de seguro será disfrutada tanto por jóvenes (desde los 10) como por adultos (yo que voy a los 30) hasta los más maduros, porque está ambientada en el año 1965 y está repleta de guiños que ellos podrán reconocer.
Recién estrenada, aún no ha llegado a algunos países de latinoamérica, por lo tanto no entraré en más detalles para no spoilearla gratuitamente.
Solo véanla, les guste o no el cine de Wes Anderson, no se arrepentirán.