Ya les había hablado del primer libro de la
editorial chilena
Gata
Gorda, pero ahora traigo información de primera fuente, porque lo leí.
Bueno, no lo leí sola, así que algunas de las
opiniones vertidas a continuación son parte del focus group en el que
participé con Tot (pero no es robo ni plagio).
En primer lugar, se nota en una primera lectura
que el libro está hecho por personas que saben de libros álbumes y que no
descuidaron ni un solo detalle. Esto habla excelente del trabajo editorial, de
su profesionalismo y conciencia (¡qué bueno!). El tamaño es justo, ni grande ni
pequeño, fácil de manipular para chicos y grandes. El azul profundo de la tapa
es enigmático. Las guardas son preciosas y presentan a los personajes de la
historia, un peludo oso-canguro-perro y una pequeña niña.
La historia comienza cuando la pequeña niña
narradora nos cuenta que no le tiene miedo a nada, excepto a la oscuridad. La
cita a caperucita roja salta a la vista en la ilustración y corrobora el actual
revival del personaje en la intertextualidad de la LIJ. Bien, en esta
primera incursión editorial, editoras y creadora se han propuesto apostar por
un tema infalible, los miedos infantiles, lo que les permite entrar de manera
inmediata en el universo de literatura infantil sin ser localistas ni
temerarias, más en un país donde el grueso del público no está habituado a la
lectura de libros álbumes complejos.
Tuvimos problemas con la calidad del escáner,
notamos un poco borrosa la imagen de la acuarela. Y siendo exquisitos, no
comprendimos bien el guiño del cambio de color de azul a verde al final de la
historia, aunque barajamos varias hipótesis. La escena del "mechón
azul" es la menos lograda, pero qué bella la del árbol con globos,
bellísima.
Adoramos a Tot sin saber qué cosa era, porque el
personaje se vuelve entrañable. Pero quedamos con gusto a poco con el pequeño
perro que acompaña a la protagonista, recordando que otros autores saben
aprovechar a estos personajes secundarios para crear micro historias dentro del
relato principal, como el sapo y el pato de juguete en la serie de Oso y Tigre de
Janosch
o las palomas de
Trapo y Rata
de Magdalena Arsmtrong.
Para finalizar, creemos que Tot es un libro tremendamente metafórico que encontrará un público
más dispuesto entre los adultos. Pero también esta afirmación puede ser un
enorme prejuicio. Ustedes deciden.
Como lectores y amantes de la LIJ agradecemos y valoramos
enormemente que se estén publicando libros de la calidad de Tot en Chile, de
nivel internacional que pueden competir en calidad con cualquier otro. Es
de esperar que Gata Gorda siga ronroneando y publicando libros así de
buenos pronto, porque estamos ávidos de ellos.