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Mostrando entradas con la etiqueta Mediador. Mostrar todas las entradas
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viernes, 26 de abril de 2013

Charla para mediadores



Úrsula Starke, escritora y diplomada en fomento de la lectura infantil y juvenil, dictará el viernes 26 de abril a las 19:00 hrs. una charla para mediadores titulada “Cómo leerles cuentos a tus hijos”.
Inscripción previa en el mesón de atención, cupos limitados.
Recuerda inscribirte en el mesón de Biblioteca Viva  Sur o llamando al teléfono 2 857 80 58.
jueves, 25 de abril de 2013

Nuestros datos en internet sobre Literatura Infantil y Juvenil



Esta entrada la hemos realizado a propósito del comentario que nuestra amiga holandesa Stefanie Soeters dejó hace unos días en la página Facebook de Blij.

En aquél mensaje, nos habla sobre la pequeña amiga de 10 años de su hija, que no quiere leer. Ella comenta que le ha sugerido a los padres de la niña, que la incentiven mediante revistas y libros ilustrados, lo que, a todas luces, es una excelente estrategia para atrapar la atención de los chicos reacios a la lectura. 

Como mediadores nunca debemos desestimar el valor de las revistas, las historietas y los libros ilustrados sin texto para acercar a los niños y jóvenes que, por diversas razones, han desarrollado una aversión hacia todo lo que esté hecho de papel y contenga letras. No es que los estemos engañando, sino que les estamos abriendo una puerta de entrada a la lectura que no parece, formalmente, una lectura.



Un segundo paso a seguir, si el joven lector ha recibido bien las revistas y las historietas, es probar con libros un poco más cargados a la letra, pero que mantienen las ilustraciones, como las series de El capitán calzoncillos de David Pilkey, El diario de Greg de Jeff Kinney, Geronimo Stilton de Elisabetta Dami, Fairy Oak de Elisabetta Gnone, entre otros, que se pueden encontrar en todos los países de habla hispana. Otro dato interesante de estos libros, es que aprovechan todas las plataformas para complementar su lectura, con páginas web con juegos, películas y series. 



En esta misma línea, se debe tener en cuenta a los ebooks, fáciles de conseguir y muy atractivos para los chicos. La tendencia de estos últimos años, es que conjuntamente con la edición en papel de un libro, se lance la edición electrónica, que no reemplaza al libro físico, sino que ofrece una experiencia de lectura interactiva totalmente distinta.



Si el nuevo lector ha enganchado con alguna de las series anteriores, podemos ir más allá, sin dejar la ilustración completamente, pero acercándonos cada vez más al texto, a través de sofisticados libros como La invención de Hugo Cabret y Maravillas de Brian Selznick. Del segundo, publicaremos pronto una reseña, porque nos ha gustado muchísimo.

La segunda inquietud de nuestra amiga holandesa, era saber dónde comprar libros infantiles y juveniles en internet. Ella reside en España, por lo tanto tiene mucha suerte para acceder a miles de títulos que acá en Latinoamérica ni soñamos. Para ello le recomendamos las siguientes librerías con servicio de ventas online:


Nunca está demás echar un vistazo a las clásicas Casa del libro y Amazon, que ofrecen, además de los libros en papel, ebooks muy baratos y fáciles de descargar de inmediato.



Para mantenernos al día con los libros que se están publicando, la manera más útil es suscribirse a las newsletters de las editoriales y de los blogs más importantes. Les recomendamos revisar nuestra sección de links, ahí encontrarán los imperdibles en editoriales de LIJ y blogs y webs, como Darabuc, Revista Babar o Pezlinterna, que son, para Blij, los mejores de todo el ciberespacio hispanohablante.

Queremos agradecer a nuestra amiga por escribirnos y confiar en que le daríamos una respuesta. También le agradecemos haber compartido con nosotros los datos de escritores de LIJ holandeses, quienes nos parecen, la mayoría de las veces, tan lejanos y difíciles de alcanzar. Por último, nos ha contado que Blij (Blog de Literatura Infantil y Juvenil) es una palabra en holandés, y significa "contento - alegre". ¡Qué les parece!


viernes, 13 de julio de 2012

Animación lectora Diplomado FLIJ

Amigos míos, les dejo acá un video que preparé como ejercicio del Diplomado en fomento de la lectura infantil y juvenil. Como trabajo final del módulo de animación lectora, tuvimos que grabarnos haciendo una actividad con niños, y en mi caso aproveché mi lugar de trabajo, la Biblioteca Viva Sur, para leer el hit "El trasero del rey". Si bien el público esa vez no estuvo tan eufórico, siempre es una nueva experiencia poder leerle a niños (y sus adultos).


martes, 29 de mayo de 2012

Diplomado en Fomento de la Lectura y Literatura Infantil y Juvenil


Desde el 2 de mayo y hasta el 10 de julio, estarán abiertas las postulaciones para la segunda versión del Diplomado en Fomento de la Lectura y Literatura Infantil y Juvenil, una iniciativa conjunta de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Fundación La Fuente.

Como algunos de ustedes saben, estoy cursando este diplomado, que ya está por terminar, y lo recomiendo absolutamente. Los contenidos son interesantes y actuales, los profesores son expertos nacionales en el tema con una tremenda trayectoria y, lo mejor, es virtual, apto para todos los interesados sin importar el lugar en dónde estén ni los horarios de trabajo o estudio que tengan. 

¡Ojo! Es único en Chile.

Toda la información la pueden encontrar en el blog de Fundación La Fuente.

Desde http://ursulastarke.blogspot.com/
sábado, 24 de marzo de 2012

La censura y el mediador de literatura infantil

Artículo redactado como ejercicio  del Diplomado de Fomento de la Literatura Infantil y Juvenil.

Pareciera que este asunto se encuentra muy lejos de los hábitos de la sociedad actual, más aún viviéndo en un país en el que se inculca que hubo censura y represión, pero que ya no más. Indefectiblemente, la censura es una práctica que está presente en muchos actos de la vida de las personas sin que se tenga conciencia cierta de ello, y los mediadores de la literatura, por muy progresistas que se declaren, no están a salvo.
La censura, en este caso la literaria, es una actividad que, quiérase o no, se puede ejercer. La diferencia está entre la censura oficial, aquella que proviene de órganos de poder de diferentes tipos, ideologías y contextos, que se proclama mediante decretos, ordenanzas, leyes -desde el Tribunal de la Santa Inquisición de la Iglesia Católica sobre libros heréticos, hasta la censura del gobierno de Carlos Ibañez del Campo en contra la premio Nobel Gabriela Mistral o las autoridades que consideraron “Los viajes de Gulliver” como anti-guerra y anti-colonización- y la censura no oficial, aquella que se ejerce tácitamente por protocolos o acuerdos, en ámbitos restringidos o delimitados, en determinados círculos culturales e incluso en el núcleo social más pequeño, la familia.
En ambos casos del ejercicio de la censura sobre obras literarias, existen sendos entramados argumentales para justificar la prohibición de cierto libro a cierto lector, en este caso, a los niños. En esos entramados se pueden hallar diversas fuentes contextuales, ya sean religiosas, políticas, morales, y al mismo tiempo que prohiben obras y autores, promueven otras que se acercan al fomento de los valores que componen el corpus ideológico del órgano de poder. Es decir, la censura consta de dos momentos, la prohibición y la imposición.
El ejercicio de la censura se compone de dos actores: el que la ejerce y el que la recibe. En cualquier caso, ambos actores habitan dentro de contextos sociales que van a influir en el sentido que le den al acto de ejercer la censura y a la experiencia de recibirla. Por ejemplo, para un padre puede resultar una obligación moral velar por la formación cristiana de su hijo al censurarle la lectura de “Harry Potter”, debido al contenido y la promoción de la brujería y, por ende, del satanismo (argumentos para la censura del libro en Texas y Toronto[1]) y para el niño puede significar un acto necesario, porque todo su entorno social avala esa censura y no existe en su ambiente ningún agente que ratifique como positivo el acto contrario.
En esta línea, el papel del mediador debiera ser el puente entre un lector y su libro y ese acto siempre se verá coaccionado por múltiples factores contextuales, tanto del mediador (recepción), como del libro (producción) y del lector (recepción), por lo tanto se transforma en un papel acosado permanentemente por los delicados límites entre la recomendación y la prohibición o censura. El acto de censura considera a los lectores niños con perfiles unificados, es decir, anula las capacidades individuales de elegir y preferir, porque el concepto de niñez que manejan obedece a la férrea idea de pensar “a los niños como arcilla que vamos a modelar a nuestro antojo, ya sea para un proyecto individual, ya sea para una utopía colectiva”[2]. Esta idea de Marcela Carranza puede aplicarse a los dos momentos de la práctica de la censura, la prohibición y la imposición. Si se prohibía a los niños la lectura de “Un elefante ocupa mucho espacio” de Elsa Borneman durante la dictadura argentina de los años 70, se impulsaban libros que mantuvieran en los niños la idea de un status quo que no permitiera la proliferación de la “pesadilla subversiva”.
El mediador no puede abstraerse de su contexto ni de sus gustos personales a la hora de poner un libro en las manos de un niño. Pero, si tiene claro que su papel no es el de un censurador ideológico o religioso, podrá ofrecer al lector infantil una gama de obras que puedan gustarle sin que ello signifique estarle negando otras. Se está de acuerdo con que el acto de la censura viola el derecho fundamental de libertad del niño en cualquier contexto, pero también se está consciente que existen gustos, etapas y preferencias que el niño posee y que deben tenerse en cuenta a la hora de recomendarle un libro. Por lo tanto es fundamental, en primer lugar, que el mediador tenga una propuesta determinada –por ejemplo, que va a enseñar libros sobre un tema o un personaje específicos- y que se posicione dentro de su espacio mediador –la escuela, la biblioteca, el hogar- para entregar las recomendaciones indicadas. Puede surgir de inmediato la pregunta, ¿existen recomendaciones indicadas? Bien, la realidad en la que se está sumergido actualmente delimita las propuestas y el espacio del mediador, pero sin que de inmediato se estime como un hecho negativo, debe enterderse como un contexto a explotar. Por ejemplo, en Chile, en la escuela se dan a leer libros obligatarios que corresponden al Plan de Lectura Complementaria emanado desde el Ministerio de Educación. Mirado desde distintos puntos de vista, puede significar que el Estado impone, de alguna manera, la lectura de ciertos libros que remiten a valores, ideas y configuraciones de mundo específicas. Si este espacio no puede intervenirse más allá de esta normativa, es preciso entregarle al niño otros espacios donde pueda entrar en contacto con más formas de lectura, como la lectura por elección propia. En esta instancia debe hacerse presente el hogar o la biblioteca pública, para que el niño conozca que hay más libros que los pesadamente obligatorios de la escuela. El mediador del hogar o la biblioteca deberá tener presente este hecho y será necesario que le presente al niño el mundo fuera de la norma o que, también, extienda la norma hacia el placer estético sin presiones.
         Quizás no exista nada más cruel que decirle a un niño “no leas eso”. Este mandato puede matar para siempre el ansia de exploración literaria de un niño. La idea que debe prevalecer es que al niño no se le prohiba nunca su encuentro con un libro, si no que el mediador esté siempre presente para poder ayudar y guiar esa lectura para que la mediación no se transforme en una censura.


[1] “Harry Potter vence a la censura en EEUU”. En Diario El País, http://elpais.com/diario/2000/10/29/cultura/972770403_850215.html. Cruz, Pablo. “Caza de Brujas: la censura en la literatura infantil”. En Revista Babar, http://revistababar.com/wp/?p=49.
[2] Carranza, Marcela. “La literatura al servicio de los valores, o cómo conjurar el peligro de la literatura”. En Revista Imaginaria, http://www.imaginaria.com.ar/18/1/literatura-y-valores.htm.

Desde http://ursulastarke.blogspot.com